SOBRE LA CONGOJA

, popularidad : 93%

Todo aquello que tiene un color que pudo ser y nunca fue.
Seis patitas, dos antenas cortas, ojos chiquitos,
rabito por cola, con ventosas que se prenden y te acogen;
suelen pesar...
Y mete una o más patitas y/o ventosas en el corazón.

Su aliento esta compuesto de pasado y sueños,
achica la distancia entre la esperanza y lo que fue o pudo ser.
Se resguarda en los rincones, espera por vos y sale al sol.
Algunas veces la buscas, otras te sorprende.
Suele ser silenciosa a la mañana,
por la noche puede aturdir.
Incuba en los espejos, a la madrugada,
y se reproduce por la sola existencia del hombre.
Susurra a veces, a veces grita, o te aturde con el silencio.
Tiene el lenguaje de los delfines,
solo vos podes entenderlo.
Cada uno entiende el idioma de su congoja.

Durante la noche suele transitar por las calles vacías
y la vemos a través de la ventanas,
a veces creemos que es la de uno,
luego descubrimos que es la de todos;
la congoja volverá a habitar en los rincones,
porque nosotros recuperaremos las calles.
Tiene que ver con el recuerdo de los que no están
y con “lo que viene” y “con los que vienen”.

Hay una congoja común, la de todos,
que la vemos pero la esquivamos y la dejamos pasar.
Pero esta presente y nos espera.

La congoja es también la congoja del que espera
y elige a quien contarle “solo una parte de su congoja”.
La contamos por partes para poder rearmarla.

La depresión es enemiga de la congoja,
se pelean en las esquinas.
La congoja supone la utopía la depresión no.
La depresión es jodida, es individualista, no tiene ventosas,
solo tiene patas y no tiene ojos.
La congoja tiene que ver con el cariño y el corazón.
La congoja es resistencia, lucha y vuelve, y se queda.

LA CONGOJA AL GOBIERNO
LA ESPERANZA AL PODER.

En el bar te atiende la congoja,
pero vos no tenés que pedir depresión.

Pareciera que la congoja tiene un parecido con el Unicornio...
Es la vida que nos abraza y nos besa.
Nos toca el alma y le arranca una canción.
Y acompaña a la luna cuando esta se pone redonda.
Luna y Congoja... Un buen dúo.

Una noche hace ya algunos años, con unos amigas y amigos y
acompañándonos de unos vinos y sueños nos pusimos a charlar, y salió esto escrito por todos.
Cada tanto me gusta releerlo, espero que a ustedes les guste.

Quienes estabamos esa noche... Alejandra, Diego, Ana, Cefe, yo Guille (perdon si me olvido de alguien)